viernes, 14 de noviembre de 2014
Un mal uso de las lentillas puede provocar ceguera
martes, 4 de noviembre de 2014
El fin de los días
Los últimos días de vida en nuestro planeta llegarán dentro de unos 2.800 millones de años, según apunta un nuevo estudiodirigido por el astrobiólogo Jack O’Malley-James, de la Universidad de Saint Andrews, en Escocia. Nuestro sol, que hoy nos procura unas temperaturas idóneas para la vida en la Tierra, irá calentándose lentamente a medida que vaya envejeciendo. Dentro de unos 5.000 millones de años agotará su combustible nuclear y se transformará en una «gigante roja»que podría engullir nuestro planeta.
Mucho antes de llegar a ese punto, el calor será insoportable para las formas biológicas terrestres. Manejando criteriostales como la temperatura y la abundancia de agua y alimento para examinar la futura salud de nuestra biosfera, los científicos han deducido cuándo empezará a desaparecer la vida.
A medida que las temperaturas aumenten, se formará más vapor de agua, lo que se traducirá en la merma constante de dióxido de carbono, que las plantas utilizan para generar energía con la fotosíntesis. Según el estudio, dentro de 500 millones de años empezarán a morir las especies vegetales menos resistentes. Con la extinción de cada vez más plantas, irán desapareciendo también los animales que dependen de ellas para obtener alimento y oxígeno. «Cuando empiecen a faltar plantas, esos dos elementos escasearán cada vez más, lo que significa que en los siguientes 1.000 millones de años perecerán simultáneamente la fauna y la flora», indica el estudio.
Dentro de unos 2.800 millones de años solo sobrevivirán comunidades de microbios superresistentes, hasta que el calor acabe también con ellos.
Encuentran una molécula compleja en el espacio que podría explicar el origen de la vida
Un grupo de astrónomos alemanes y norteamericanos dirigido por Arnaud Belloche, del Instituto Max Planck de Radioastronomía, ha descubierto una molécula orgánica de cianuro isopropílico en una gigantesca nube de gas situada nada menos que a 27.000 años luz de la Tierra.
Lo interesante de ese compuesto es su complejidad química, lo cual sugiere que losingredientes necesarios para que brote la vida pueden proceder del espacio.
En realidad, los científicos realizaron el hallazgo indirectamente, tras analizar las ondas de radio emitidas por la sustancia en el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), observatorio emplazado a 5.000 metros de altitud en el desierto chileno.
Lo que diferencia a la molécula de cianuro isopropílico de otros compuestos con carbono es su forma ramificada, cuando lo normal es que la estructura sea lineal. Esto abre la puerta a la posibilidad de que se formen moléculas complejas en el espacio y lleguen a bordo de meteoritos a nuestro planeta, sembrando las semillas de la biología.
Los investigadores apuntaron a la región de la Vía Láctea llamada Sagitario B2, una nube interestelar donde están formándose estrellas. Precisamente, algunos expertos vinculan este proceso a la creación de moléculas orgánicas prebióticas como la ahora descubierta.